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Caminando por valles oscuros

Con frecuencia personas que inician un camino de sanación o terapia pasan por momentos que parecieran un túnel larguísimo cuya salida no se alcanza a ver. Comenzar el recorrido del viaje hacia la libertad interior requiere de mucho valor y esperanza. Dar el primer paso es una gran decisión que ya ha requerido de mucha determinación, humildad y valor; continuar el camino requerirá fortaleza, perseverancia, recurrir a una red de personas que apoyen y animen y, en definitiva, de mucha paciencia con uno mismo.

Varias personas que han iniciado un camino terapéutico me han dicho: “es que abro una puerta y salen muchas más cosas que no tenía previstas,” “¿cuánto va a durar esto?” O bien, “me siento peor que cuando empecé,” “siento que todo va peor.” Sí, así es, salen muchísimas más cosas que uno no tenía previsto, aspectos de los cuales no éramos conscientes, memorias que no teníamos presentes, reacciones que habíamos bloqueado, en fin, un sinnúmero de sorpresas que exigirán de nosotros nuestros mejores recursos y toda nuestra paciencia. Debemos ser conscientes de que los resultados tardarán en verse reflejados, sin embargo, es alentador saber que cada dificultad nos regala un nuevo aprendizaje, cada prueba superada nos deja un nuevo recurso y una mayor sabiduría.

El mundo actual ha hecho que muchos procesos cotidianos requieran menos tiempo y poco esfuerzo para completarse. La mercadotecnia se ha encargado de promover una serie de productos para hacer nuestra vida más fácil: adelgazar sin esfuerzo, estudiar en poco tiempo, comida instantánea, etc. Sin embargo, todos sabemos que las cosas que realmente valen la pena en esta vida requieren de esfuerzo, constancia, práctica y perseverancia. Todo deportista o artista para lograr un cierto grado de destreza requiere años de entrenamiento o ensayo. Así que para el más grande esfuerzo que es enfrentarnos a nosotros, a nuestro pasado y a lo que queremos para un futuro, debemos ser conscientes de que habrá dificultades y tomará su tiempo.

Hace poco una consagrada de las Cruzadas de Santa María nos comentaba la manera de su fundador, el P. Morales S.J., para explicar las reglas del discernimiento.  Una de ellas la explicaba así: “el mal espíritu quiere que te lances del tren mientras pasas el túnel”, y así es, cuando estamos en un mal momento las posibilidades de tomar malas decisiones incrementan, probablemente nos vendrán ganas de dejarlo todo.

Para los que vemos la vida con ojos de fe creemos que el buen espíritu y el mal espíritu actúan en nuestras vidas. El mal espíritu se aprovecha de nuestras heridas emocionales para hacernos caer en desolación y/o desánimo, mientras que el buen espíritu busca consolarnos, infundirnos ánimo y fortaleza. Es por ello que, cuando estamos en un momento difícil en nuestro proceso de sanación debemos prevenirnos para resistir y mantenernos firmes sin decaer. Es importante tener una red de apoyo, personas que nos animen y acompañen cuando no podemos solos. El saber que estos momentos de crisis vendrán nos ayudará a prepararnos lo mejor posible.

En lo personal creo mucho en la disposición previa a cualquier acción. San Ignacio, hablando de la oración en los Ejercicios Espirituales, nos invita a “disponer el ánima,” es decir, a preparar el momento de oración. Se preparan los puntos de meditación una noche antes, mientras uno se encamina al lugar de la meditación va pensando a dónde se dirige, y antes de entrar, toma conciencia de lo que va a hacer. También en algunas meditaciones se pide a Dios el deseo de desapegarse de algo, de enfrentar alguna situación difícil por amor a Él, etc., y es verdad que uno vive los momentos de diferente manera cuando se dispuso de la mejor manera. Pues bien, así es también en la vida cotidiana y en todo proceso interior. Si de entrada nos preparamos para los momentos difíciles no nos tomarán desprevenidos.

Me gustan las metáforas literarias o cinematográficas porque creo que nos ilustran de alguna manera los momentos de nuestra vida. Cuando pienso en los momentos difíciles y de oscuridad me viene siempre a la mente la película del Señor de los Anillos cuando Frodo cae en las redes de Shelob, la araña, mientras más presa del miedo está más se enreda en las telarañas de la gigantesca araña. Así somos nosotros cuando comenzamos a caer presas del miedo y la desesperación ante la oscuridad, más nos enredamos en nuestros pensamientos. Me parece muy sabia la indicación de la terapia EMDR cuando al guiar al paciente se le dice “deja que pase lo que tenga que pasar”.Esto se puede aplicar a una sesión, pero también a todo el proceso de sanación, que pase lo que tenga que pasar, al final del túnel siempre viene la luz  y a veces hermosos paisajes que nos hacen ver que en realidad pasábamos por un lugar hermoso pero lo dejamos de visualizar al pasar el túnel.

Otro aspecto importante es recurrir a los recursos personales con los que ya cuentas. Todos tenemos dones, talentos, recursos personales. Es verdad que cuando pasamos por situaciones difíciles solemos perderlos de vista, pero busca en tu interior y encontrarás una serie de recursos que serán tu punto de apoyo para enfrentar las pruebas. Por ejemplo: la capacidad de escucha, de sobreponerte, la fortaleza desarrollada por sufrimientos anteriores, la capacidad de aprender de cada situación, la fe, la confianza en Dios, etc.

He escuchado a varios terapeutas decir que uno de los más grandes recursos de una persona es la fe. Los momentos de oscuridad son siempre enormes oportunidades de crecimiento y de encuentro con Dios. El salmo 23 nos dice “aunque anduviese por valles oscuros, nada temo, porque tú estás conmigo, tu vara y tu callado me dan seguridad.” En lo personal este versículo me ha iluminado y fortalecido en los momentos de oscuridad. Hace dos años pasé por muchas situaciones difíciles y a las veces ni siquiera podía concentrarme para orar. Entonces este versículo me sostenía, sabía, confiaba que Dios estaba conmigo y que algo debía de aprender de cada situación. Siempre he creído que los libros llegan a tu vida cuando más los necesitas. Justo en ese periodo de oscuridad leí un libro que ya me habían recomendado y que llevaba justo este título: “Caminando por valles oscuros: memorias de un jesuita en el gulag”del Padre Walter Ciszek. Desde niña soy una apasionada de la historia de Rusia y de adolescente leí Archipiélago Gulag de Alexandr Solzhenitsyn. Me impresionó tanto el dolor que el hombre podía soportar, el proceso psicológico y espiritual para enfrentar las situaciones. Y ahora caía en mis manos la historia de un sacerdote que estuvo veinte años entre prisiones, campos de trabajos forzados y exilio en Siberia. Este sacerdote narra de manera extraordinaria cómo Dios le fue llevando a comprender cada acontecimiento desde la fe y crecer en cada situación. Fue muy iluminador. Parecía que cada palabra estaba escrita para mí, sacó de mí muchos recursos que estaban en mi interior y así ver las cosas de una manera más clara. Cosas que tal vez ya sabía o estaban en mí, pero que de una manera nueva y más brillante iluminaron mi oscuridad.

Así que ánimo, recurre a tus recursos personales, a tus redes de apoyo, a la oración y confianza en Dios que camina contigo por los valles oscuros y que pone en tu camino personas, lecturas, acontecimientos que iluminarán tu historia. Recuerda que al final del túnel hay un sorprendente lugar donde encontrarás más plenamente a Dios y la verdad sobre ti mismo.

TRABAJO PERSONAL:

  • ¿Qué momentos oscuros has pasado y superado? ¿Qué recursos personales accionaste para superarlos?
  • Lee el salmo 23 y medita cada uno de sus versos sintiendo que el Señor está contigo, que Él es tu seguridad. Imagínate en sus brazos, en las verdes praderas donde Él quiere hacerte descansar.

Lectura recomendada:

CISZEK, Walter. Caminando por valles oscuros: memorias de un jesuita en el gulag. Ed. Palabra

 

Hna. Elizabeth Mendoza Bravo MC

4 comentarios en “Caminando por valles oscuros

  1. Me pareciómuy interesante y esperanzador su artículo, lo que son las cosas , justo llega a mí en momentos difíciles y es muy cierto , pareciera que el mal espíritu está por ganar la batalla, así se siente en algunos momentos.
    Siempre me ha sorprendido su manera de expresar y resolver situaciones , y en este momento lo aprecio más.
    Gracias.

  2. En realidad es el mejor blog que he leído, el como es que cuentan la experiencia, citan la Palabra de Dios, dan consejos prácticos para los lectores, y sobre todo que recomiendan libros, al igual concuerdo de que los libros llegan cuando más los necesitabamos, y soy testigo de que Dios habla através de ellos.
    ¡Y muchas gracias por sus aportaciones!
    Dios les bendiga, paz y bien.

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